viernes, 9 de enero de 2009

Fred Vargas, Huye rápido, vete lejos

“París, una ciudad invadida por el miedo. El comisario Adamsberg investiga las apariciones de unas extrañas inscripciones en las puertas de un edificio parisino: un cuatro invertido y debajo tres letras, CLT. ¿Una mente diabólica, una broma o una amenaza? Joss, un viejo marino bretón, recibe misivas que le avisan dónde estarán las siguientes pintadas. Pánico, rumores, rencor, asesinatos y desconfianza tejen esta memorable intriga policíaca.” Éste es el resumen que reza en la mayoría de referencias de la obra Huye rápido, vete lejos.

Fred Vargas, pseudónimo de Frédérique Audouin-Rouzeau, nació en París en 1957. La serie del comisario Adamsberg la ha convertido en una de las autoras de novela policiaca más leídas en la actualidad.

Una correcta novela para sobrellevar estos días de frío al abrigo de una buena manta. (Sin embargo propongo otra opción: la excelente novela de Domingo Villar Ojos de agua -que ya leí hace un par de años-, donde el inspector de policía Leo Caldas y su ayudante Rafael Estévez prometen convertirse en un clásico de este género.)